No es un secreto que la música en redes sociales y plataformas digitales viene con sus propios desafíos legales, el crecimiento constante de estas conlleva nuevos retos para la protección de los derechos de autor como los conocemos tradicionalmente. En el marco actual, la aplicación más descargada a nivel global es Tik Tok, con más de 500 millones de usuarios en todo el mundo, plataforma en la que los usuarios pueden hacer videos cortos haciendo uso de canciones, grabaciones, audios y efectos. Por lo anterior, la música es un elemento intrínseco de la aplicación, y es aquí donde surgen las dudas frente a la extensión de la política de derechos de autor manejada por ella.

A pesar de que la aplicación cuenta con su propia política de propiedad intelectual, que establece que no se permite la publicación de contenidos que infrinjan los derechos de autor, las marcas comerciales u otros derechos de propiedad intelectual de una persona, la realidad es que en el primer informe de transparencia de Tik Tok, publicado en diciembre de 2019 en su página web, la aplicación reveló que fueron emitidas 3.345 notificaciones por los titulares de los derechos de autor, en un lapso de seis meses, solicitando que el contenido infractor de la aplicación fuera eliminado, resultando en que para el 85% de esas solicitudes, se retiraran los videos de la plataforma.

En el negocio de la música, los derechos de autor se tratan por separado en el lado de la música grabada, que representa las pistas y sonidos de la canción, y el lado de la publicación, que cubre la composición de las canciones. Sin embargo, ambos derechos deben remunerarse debidamente y protegerse, especialmente, en las plataformas digitales de amplia difusión.

La discusión que surge con la aplicación Tik Tok yace en que, si bien se entiende que por no contar con las debidas licencias se encuentran vulnerando los derechos de autor de los titulares de la música, lo cierto es que la transmisión en línea se ha encargado de revivir el negocio de la música, canalizando millones de usuarios a consumir determinada pieza musical. Es por esto que, por ejemplo, la canción Old Town Road debe su éxito global y posicionamiento en el rating de Billboard durante 19 semanas como la canción número 1, a la fama que adquirió dentro de la aplicación Tik Tok, al volverse viral dentro de la misma.

A finales de marzo, Billboard informó que Tik Tok había llegado a acuerdos con los principales editores de música a nivel global: Sony, Universal y Warner, pero que eran acuerdos a corto plazo que cubrían secciones específicas de los respectivos catálogos. Los anteriores acuerdos se produjeron debido a la alianza de la aplicación con Merlín, la organización de concesión de licencias más grande para música independiente, llevada a cabo en enero de este año. No obstante lo anterior, a pesar de lo reportado por Billboard, representantes directos de Universal Music, la mayor compañía musical del mundo, aclararon para el Financial Times a principios de abril, que no se encuentra vigente ningún acuerdo de licencia con Tik Tok.

A principios de abril, David Israelite, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Editores de Música de Estados Unidos, explicó en el mismo reportaje anterior del Financial Times la creencia de que más de la mitad del mercado musical no tiene licencia para ser utilizado en Tik Tok. El director estimó que más del 50% del mercado de la publicación de música no cuenta con licencias para la aplicación de propiedad china, por lo que se están dejando de pagar las regalías pertenecientes a los compositores e intérpretes de las canciones utilizadas.

Debido a esto, de acuerdo con lo reportado por Billboard la Asociación envió una carta a mediados de abril al congreso estadounidense para que abra una investigación contra la aplicación por infracciones de los derechos de autor, debido a que los videos incorporan obras musicales que no han sido licenciadas y que no están pagando los derechos de autor a sus propietarios. La Asociación es reconocida por haber demandado anteriormente a empresas como Spotify y YouTube por regalías no pagadas, llegando incluso a una multa para Spotify en el 2016 de aproximadamente 30 millones de dólares, de acuerdo con lo establecido por Music Business Worldwide.

 En el caso específico de Colombia, a pesar de que no se ha presentado aún la discusión frente a los derechos de autor utilizados por la aplicación, el martes 12 de mayo la Superintendencia de Industria y Comercio anunció una investigación a la aplicación con el propósito de establecer si esta cumple o no con la regulación colombiana relativa a la recolección y tratamiento de datos personales de niños, niñas y adolescentes. La entidad señaló que, en la medida en que esta población es la que más utiliza la aplicación, resulta importante establecer si la compañía está utilizando de manera adecuada y conforme a la ley los datos recolectados, sobre todo debido a la protección prevalente de los derechos de los menores de edad.

La investigación de la Superintendencia no es la primera en realizarse en el mundo, tomando en consideración que en el 2019 la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos multó a la plataforma digital por US$5,7 millones, luego de varias acusaciones relacionadas con la recolección y tratamiento ilícito de datos personales de niños, niñas y adolescentes.

Así, la discusión frente a la utilización de obras musicales y su respectiva protección en plataformas digitales está lejos de acabarse. Lo cierto es que en el marco de estas discusiones no se puede perder de vista el planteamiento fundamental de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, que señala que el titular de una obra protegida por derecho de autor puede decidir cómo utilizar su obra, y a qué terceros permite su uso.

Cualquier inquietud no dude en contactarnos.