El 1 de enero de 2024 marcó un hito en la industria del entretenimiento con la noticia
de que Mickey Mouse ingresaba a dominio público. Muchas cosas se han dicho al
respecto de esta situación, pero no es tan clara como algunos pretenden hacerla ver.
Antes de comenzar, es necesario hacer algunas aclaraciones sobre el dominio público.
En primer lugar, esta es una figura jurídica creada en el derecho de autor que busca,
principalmente, poner a disposición de cualquier persona en el mundo las obras para
que se puedan reproducir, copiar y distribuir sin autorización del autor, garantizando
así su accesibilidad.
Esta institución fue creada para facilitar el acceso a la cultura y al arte después de un
determinado periodo que, dependiendo el país, varía según lo establecido en la ley. El
caso de Steamboat Willie ha sido sumamente controversial en este aspecto, pues
desde hace varios años Disney luchó para que se extendiera la protección de la obra
aún más allá del periodo original, algo que había logrado hasta este 1 de enero de
2024.
Disney es una de las empresas de la industria del entretenimiento más litigiosas y
sobreprotectora de su propiedad industrial y de los derechos de autor sobre sus
obras, y eso se ha visto durante los años con muchas situaciones que, para algunos,
pueden parecer como medidas desesperadas… pero son las acciones necesarias para
que Disney sea tomado en serio. Esto nos lleva a la noticia del año: Mickey Mouse
ingresa en el dominio público.
Esta afirmación es amplia e imprecisa por varias razones, siendo la más fundamental
que Mickey Mouse, como personaje, no ingresó al dominio público, la versión de
Mickey que aparece en Steamboat Willie: Mickey Mouse fue la que ingresó al dominio
público.
Esto tiene varias implicaciones prácticas que no son
consideradas cuando se realiza una afirmación tan
amplia como “Mickey Mouse ingresó al dominio
público”. La más evidente es que este Mickey tiene
unos rasgos que son significativamente distintos a
los de los Mickey modernos, tales como la falta de
pupilas, la forma de las orejas, el diseño de los
pantalones, el gorro que utiliza y, lo más importa, la
falta de los carismáticos guantes que tanto han
caracterizado a Mickey.
De alguna forma, la desinformación alrededor de
esta noticia ha significado que muchas personas, y
empresas, crean que pueden realizar usos de
Mickey, sin ser conscientes de esta sutileza tan importante
Pero esto no es todo, como ya lo dijimos, Disney es sumamente precavido y celoso de
los derechos de autor y su propiedad industrial. Actualmente, Disney cuenta con, por
lo menos, 18 registros de marca vigentes de Mickey Mouse para, entre otras cosas,
identificar comida, ropa, revistas y servicios de educación. Esto no solamente es
importante para todo aquel que desee utilizar la versión de Mickey que ingresó al
dominio público, pues significa que no se puede utilizar el nombre del icónico
personaje de Disney para identificar productos o servicios. Esto genera una pregunta
significativamente importante para la propiedad industrial ¿es válido extender la
protección del derecho de autor con registros marcarios?
Esta pregunta es difícil de responder y será algo que tendremos que seguir de cerca a
medida que veamos casos en los cuales Disney alegue la infracción a los derechos
marcarios que tiene por algún uso que terceras personas realicen de la versión de
Steamboat Willie y, por cómo están avanzando los usos de esta obra con situaciones
como Infestation: Origins de Nightmare Forge Games o el Super Steamboat Willie de
Studio Wildcard, creemos que no tardaremos mucho en encontrar la respuesta.
Escrito por: Simón García León
