El derecho de autor en el marco de la industria musical

El derecho de autor tiene como fin la protección de los derechos de los creadores de obras artísticas y literarias a través del reconocimiento de una serie de prerrogativas de orden personal y patrimonial llamadas derechos morales y patrimoniales respectivamente. En ese sentido, el derecho de autor recae sobre todas las obras literarias, artísticas, y científicas que puedan reproducirse o divulgarse por cualquier forma o por cualquier medio por conocer.

Bajo esa misma línea, el objeto de protección del derecho de autor es la obra que, de acuerdo con  el artículo 3º de la Decisión 351 es “Toda creación intelectual originada de naturaleza artística, científica o literaria, susceptible de ser divulgada o reproducida en cualquier forma”. Lo anterior implica que toda obra está conformada por tres elementos esenciales: (i) la originalidad; (ii) la creación intelectual o humana; y (iii) su fijación.

Teniendo en cuenta lo anterior, el presente texto tiene como fin identificar los autores que participan en la creación de la obra musical y la protección que el derecho de autor ejerce sobre ellos.

Así las cosas, al creador de la obra musical se reconoce normalmente como el compositor, el cual puede ser una persona o diferentes personas, sin embargo, la protección del derecho de autor será para cada una de ellas. En Colombia, la ley 23 de 1982 otorga la protección al autor del título originario de la creación intelectual e igualmente, le concede la facultad exclusiva a este para disponer de su obra a título gratuito u oneroso lo cual, permite al autor fijar su obra en el mercado a través de contratos que autorizan que la misma llegue a los consumidores.

Ahora bien, en la industria de la música, además de la composición de la obra, también se encuentran los fonogramas, los cuales se componen de toda fijación exclusivamente sonora de la ejecución de la obra o de otro sonido, por ejemplo, un CD con las canciones de Jbalvin, y  Carlos Vives, o incluso un CD de sonidos de la naturaleza. En este caso, la ley 23 de 1982 reconoce al intérprete, ejecutante o productor el derecho de autorizar o prohibir la reproducción directa o indirecta del fonograma, y dispone que cuando el mismo sea publicado con fines comerciales, o se utilice para la radiodifusión o para cualquier otra forma de comunicación pública, el usuario debe remunerar al productor, el cual destinará dicha remuneración a los artistas intérpretes o ejecutantes del fonograma.

En ese sentido, encontramos que el derecho de autor recae sobre los compositores, los productores y los ejecutantes e intérpretes de la obra musical. A continuación se analizarán los derechos que se le reconocen a ellos.

Los autores compositores de la obra musical obtienen un conjunto de derechos que se componen de los aspectos patrimoniales y morales. Así las cosas, los derechos patrimoniales se entienden como aquellos mediante los cuales el autor puede explotar económicamente su obra, por lo que pueden ceder, enajenar y licenciar la titularidad de estos en todo o en parte.

En relación con lo anterior, la ley reconoce, de forma enunciativa y no taxativa, a los compositores los siguientes derechos patrimoniales:

  • Derecho de reproducción: Es la facultad por medio de la cual los autores pueden autorizar o prohibir la fijación de la obra en un soporte material; y realizar copias de este total o parcialmente. Según los tratados de internet de la OMPI, en el momento en el que la obra se incluye en internet, se entiende que se está reproduciendo y por ende, se requerirá autorización del autor.
  • Derecho de distribución: Facultad para autorizar o prohibir cualquier tipo de explotación de la obra, ya sea por medio de venta, alquiler, arrendamiento o cualquier otra manera a través de la que se comercialice la obra.
  • Derecho de comunicación pública: Es la capacidad de los autores de realizar, autorizar o prohibir cualquier tipo de divulgación de la obra musical a una pluralidad de personas reunidas o no en un mismo lugar sin que exista previa distribución de ejemplares de la creación.
  • Derecho de transformación: Es el derecho por el cual el autor tiene la facultad exclusiva de realizar, autorizar o prohibir cualquier modificación o cambio de la obra.

Ahora bien, tal y como se mencionó anteriormente, el derecho de autor también otorga a los compositores ese conjunto de derechos morales que se asocia con el espíritu que el autor le quiso transmitir a la obra. En ese sentido, dicho conjunto de derechos protegen la personalidad del autor en relación con la obra. Los derechos morales que la ley reconoce al compositor son:

  • Derecho de paternidad. Es el derecho que el autor tiene a que se le reconozca siempre y en todo momento como el autor de la obra.
  • Derecho de integridad: Consiste en la potestad que tiene el autor de que la obra no sea deformada o alterada y así no se afecten sus intereses, ni ese vínculo intrínseco que el autor posee con la obra.
  • Derecho de ineditud: Es el derecho que tiene el compositor a mantener su obra inédita, es decir, es una facultad de elegir que la obra no sea puesta a disposición del público.
  • Derecho de modificación: Es el derecho con que goza el autor de realizar los cambios que considere pertinentes después de que la obra se publica.
  • Derecho de retracto o retiro: Es la facultad del compositor, de sacar de circulación en cualquier momento su obra o suspender su utilización.

Ahora bien, una vez analizados los derechos que recaen sobre los autores de la obra musical, se debe señalar que el desarrollo de la industria musical encuentra un especial vínculo con la propiedad intelectual, esto porque para el desarrollo de la industria musical, es necesario la distribución masiva de las obras, en la cual siempre se debe proteger al derecho de autor.

En ese sentido, la efectiva protección de los derechos de autor, es el reto principal que la propiedad intelectual debe afrontar en el mundo de la música y para ello, debe adaptarse a las nuevas tecnologías de la información, en la cual se permita que los usuarios puedan acceder a todo tipo de contenidos musicales, siempre y cuando, exista la autorización expresa del titular para la reproducción, comunicación pública y digitalización de una obra, lo cual se logra a través de los contrato de cesión o de licencias de uso.

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Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi). (S.f.) Principios básicos del derecho de autor y derechos conexos. Recuperado de http://www.wipo.int/export/sites/www/freepublications/es/intproperty/909/wipi_pub_909.pdf

Prieto, M. J. (2011). Música, innovación y propiedad intelectual. ¿Tres mundos irreconciliables? Tres mundos reconciliados. Madrid. Recuperado de: http://api.eoi.es/api_v1_dev.php/fedora/asset/ eoi:78655/componente78654.pdf.

Rodríguez, L. (2014, 8 de abril). Contenido del derecho de autor. Derecho moral y derechos patrimoniales. Recuperado de http://www.cadra. org.ar/upload/Miglio_Derecho_Autor.pdf

 

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